Invasión equina en pastos de Hontoria del Pinar

Están hartos y cabreados. Tanto de la jeta que le ha echado el propietario de la manada como del Ayuntamiento, al que acusan de pasividad y de permisividad; de no hacer nada. Ganaderos de Hontoria del Pinar llevan meses soportando que una veintena larga de caballos paste a sus anchas por los praderas comunales sin que el dueño de la misma cumpla ninguno de los requisitos que dan derecho a hacerlo, esto es, estar empadronado en el pueblo, residir un mínimo de nueve meses al año y, claro, pagar una cantidad de dinero por ello, entre otros trámites. Los caballos llegaron en mayo, y desde entonces rumian por doquier a su libre albedrío, quitando alimento a las vacas y las ovejas de quienes sí tienen todo en regla.

Es el caso de Pedro, Míchel y José, ganaderos de esta villa serrana cuyo enfado ya están en los límites. El dueño de los équidos, aseguran, «se está aprovechando de nuestros pastos. Sus animales se están comiendo lo de los nuestros. E incluso yo tengo alguna vaca a la que han mordido a algún ternero y dado coces», explica Pedro, que tiene medio centenar de vacas y más de 600 ovejas muy cerca de donde, el pasado miércoles, cuando se hizo este reportaje, los caballos invasores pastaban en uno de los prados más verdes y ubérrimos del monte mientras que las vacas de este ganadero lo hacían en una zona menos exuberante. 

Ante la pasividad del Consistorio hontoriano, los afectados por esta situación lo denunciaron primero ante los guardas forestales de la zona y, en vista de que nada se movía, lo pusieron en manos del sindicato agrario Asaja, que es el que ha conseguido elevar ante la Consejería de Medio Ambiente la denuncia.

Según los ganaderos de Hontoria, el dueño de los jamelgos, que al parecer procede de Palacios de la Sierra, ya obró de igual manera tanto allí (donde su actuación se encuentra actualmente judicializada), como en Quintanar, donde también debe existir enorme malestar entre los ganaderos de esta localidad serrana. «Si nosotros no nos movemos a través de Asaja aquí nadie hubiera hecho nada, porque el alcalde del Ayuntamiento de Hontoria, que conoce la situación, no ha hecho nada al respecto. Pero nada, y es el máximo responsable porque estos son pastos comunales». Son un total de veintitrés los caballos que se han hecho los amos de la zona. «Que comen día y noche y que lo están haciendo en los mejores meses, mayo, junio y julio», apostillan.

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Fuente original: www.diariodeburgos.es