Un préstamo de 1,2 millones de euros agrava la crisis económica municipal de Tobalina

A comienzos de 2023 el Instituto para la Transición Justa otorgó al Ayuntamiento del Valle de Tobalina una ayuda de casi 3 millones de euros para la mejora de la eficiencia energética y la modernización de su residencia de ancianos. Lo que entonces fue toda una alegría que buscaba compensar el cierre de Garoña, ahora se ha convertido en un problema que viene a agravar aún más la delicada situación económica de las arcas municipales. La entidad dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica ha adelantado ya al Consistorio 1,8 millones, el 60% de coste de las obras, pero el pago del 40% restante no llegará hasta que acaben y sean justificadas, como ya adelantaba en su día la convocatoria de las subvenciones. Ante la falta de liquidez para terminarlas, el grupo de gobierno (PSOE y PP) ha aprobado pedir un préstamo de 1,2 millones con la oposición en contra. 

El portavoz de Vivir en Tobalina, José Luis Conde, calcula que los intereses de este préstamo van a significar un gasto de alrededor de 150.000 euros entre 2026 y 2027, aunque la cifra final se desconoce. Las obras han de estar ejecutadas a 31 de agosto de 2026 y después vendrá la fase de justificación que la oposición vaticina se alargará hasta finales de 2027, aunque el grupo de gobierno espera que termine en primavera de ese año. El pleno iba a aprobar la solicitud de un crédito a tres años con uno de carencia, en el que solo se pagarían intereses y no sería preciso amortizar deuda.

Pero la secretaria municipal advirtió que, tras las consultas realizadas a varias entidades bancarias que operan en el municipio, ninguna iba a aceptar esas condiciones, por lo que propuso al pleno que se facultara al alcalde a negociarlas antes de la finalización del año, por la urgencia con que el Consistorio precisa el dinero.

Conde criticó que se les pidiera «facultar al alcalde para que negocie lo que le dé la gana con las entidades bancarias» y sentenció que «esto es la consecuencia de embarcarse en un proyecto millonario que iba a ser gratis total, pero en el que vamos a tener  que pagar ahora unos intereses».

Cuando el Consistorio aceptó la ayuda del Ministerio contaba con un importante remanente de tesorería. En diciembre de 2022 ascendía a 1,8 millones, pero en diciembre de 2023 se había reducido a un millón y ya se ha gastado en su totalidad ante el desequilibrio entre ingresos y gastos fruto de la caída de los impuestos (IBI e IAE)que pagaba Garoña. En marzo pasado el alcalde, José Ángel López de Mendoza, hizo públicos los problemas económicos municipales, al ingresar casi un millón de euros menos cada ejercicio desde 2019. En julio pasado, el Consistorio solicitó una línea de crédito de 375.000 euros ante la falta de liquidez y ahora llega este préstamo.

Sensatez. Ante la negativa de Vivir en Tobalina a respaldarlo, López de Mendoza calificó la residencia como «el mayor motor de empleo del municipio», sin contar la central nuclear, y advirtió que, «si no pedimos ese crédito, tendríamos que cerrarla y enviar a los trabajadores y residentes a casa».

Asimismo, dejar las obras inacabadas obligaría a devolver al Ministerio los 1,8 millones de ayuda ya recibidos y gastados, como alertó la teniente alcalde, Raquel González. El alcalde prometió «sensatez y prudencia» en las negociaciones en las que dijo participarán todos los ediles del grupo de gobierno.

En el mismo pleno, la oposición presentó una moción, cuya urgencia fue rechazada y no se debatió. En ella planteaba elaborar un Plan Económico-Financiero, como consecuencia del déficit de 1.175.000 euros que arrojó la liquidación del ejercicio 2024. Este desfase entre ingresos y gastos se palió con el gasto de los remanentes de tesorería o ahorros municipales. Pero la oposición se muestra expectante ante el cierre de las cuentas de este año, cuyas cifras desconoce.

Fuente original: www.diariodeburgos.es