Vilviestre, germen del estatuto de autonomía


El 25 de febrero de 1983 las Cortes Generales aprobaron el Estatuto de Autonomía de Castilla y León, un texto que ha cumplido durante el actual año sus tres décadas de vigencia y que ha supuesto el establecimiento de un sistema de autogobierno, que hace uso del derecho a la autonomía que reconoce la Constitución Española, y que ha demostrado su utilidad para el desarrollo de autogobierno de la Comunidad.


Con motivo de ese treinta aniversario, durante este 2013, se han creado exposiciones, ofrecido charlas, celebrado actos conmemorativos, emitido programas de televisión y escrito reportajes haciendo un repaso a estas tres décadas en la que los derechos y servicios han mejorado para los castellanos y leoneses, sin embargo, se ha pasado por alto un punto importante, el verdadero germen de ese Estatuto. Según recoge el texto, es fruto del consenso de las principales fuerzas políticas castellanas y leonesas, sin embargo, para que exista ese consenso alguien debió de iniciarlo y sugerir que se creara, y este no es otro que el primer Ayuntamiento democrático que hubo en Vilviestre del Pinar, como señala su actual alcalde, Luis Bartolomé.
Presidido por Artemio Bartolomé Mediavilla, de la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT), aquel Ayuntamiento estaba formado por nueve concejales, lo que evidencia que la localidad serrana sobrepasaba los 1.000 habitantes. Poniendo de manifiesto ese carácter adelantado y abierto con el que tradicionalmente se ha relacionado a los vecinos del Vilviestre, el 25 de octubre de 1979, fue aprobada por unanimidad, a falta del voto de un concejal que no asistió a la sesión, la decisión de iniciar el proceso autonómico de Castilla y León y la creación de su Estatuto de Autonomía.
Como se puede leer en el acta de aquel pleno extraordinario que se conserva en el Consistorio y que muestra el actual alcalde, Luis Bartolomé, hermano de Artemio, cuatro años antes de la aprobación del Estatuto, la corporación de Vilviestre ya sugirió su redacción. El único punto que formaba parte del orden del día de aquella sesión recoge literalmente: «Conscientes de la importancia que para nuestra región tiene el dotarse de un Estatuto de Autonomía y de la responsabilidad y competencia que las corporaciones locales tenemos en el tema, conforme al Título VIII de la Constitución Española, este Ayuntamiento de Vilviestre del Pinar decide iniciar el proceso autonómico para Castilla y León, siguiendo la vía del artículo 151 de la Constitución, que considera la más beneficiosa y la que permite conseguir la máxima capacidad de autogobierno posible, así como amplias competencias que permitan resolver los problemas existentes y llama a todos los Ayuntamientos para que secunden esta decisión».
Dentro del mismo punto, también se acordó enviarlo a todas las instituciones competentes, como recoge el acta de la sesión: «El Ayuntamiento de Vilviestre del Pinar decide enviar este acuerdo solemne al Consejo General de Castilla y León, a la Diputación Provincial de Burgos, al señor  Ministro de Administración Territorial y a los presidentes del Congreso y del Senado». Igualmente decide dar a conocer, en la medida de lo posible, a todos los ayuntamientos de la región este acuerdo, invitándolos a que se pronuncien sobre el tema, considerando queda abierto el plazo de seis meses que al respecto marca la Constitución.
El hecho de que Vilviestre decidiera dar este paso, lo explica su alcalde, que a raíz de oír hablar del treinta aniversario del Estatuto de Autonomía, recordó que en aquello tenía algo que ver su municipio y decidió buscar en las actas. «Siempre hemos sido un pueblo adelantado. En aquel año la situación era muy mala, con la crisis energética y con grandes carencias en sanidad y educación, por eso, un Ayuntamiento presidido por un alcalde de un partido revolucionario intentó de alguna forma iniciar el proceso para buscar soluciones a la situación», señala Luis Bartolomé.
Como afirma su alcalde, Vilviestre siempre ha sido un pueblo que ha encabezado propuestas de este tipo, como también defendió la creación de la Ley de Montes.

 

 

fuente DB